Un valioso equipo multidisciplinario de profesionales y técnicos de la salud que se unen para hacer posible los sueños de muchas familias.
Te acompañamos a entender qué está pasando y cuál es el mejor camino para lograr tu embarazo.
Atención en Reñaca, Viña del Mar
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Atención Personalizada
Equipo Multidisciplinario de Especialistas
Baja y Alta Complejidad
Apoyo Psicológico
En 30 años hemos realizado
Tu proyecto de Familia
En nuestra Clínica de Reproducción Asistida, estamos comprometidos con acompañar a cada persona en su camino hacia la formación de una familia, sin importar cuál sea su proyecto.
Maternidad singular
Apoyamos a mujeres que desean ser madres de manera individual, brindándoles las opciones y el respaldo necesario para que puedan vivir su maternidad de manera plena y responsable
Parejas lesbomaternales
Acompañamos a parejas de mujeres en su proceso de creación familiar, ofreciendo tratamientos de fertilidad personalizados y el apoyo emocional que necesitan para hacer realidad su deseo de ser madres
Familias heterosexuales
Ayudamos a parejas heterosexuales que buscan cumplir su sueño de ser padres, a través de opciones de fertilización asistida que se ajustan a sus necesidades y circunstancias
"Pensé que no lo lograría..
hasta que entendí lo que pasaba.
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Testimonios de vida
"SENTÍA QUE TENÍA UNA LUCHA INTERNA CON MI ÚTERO Y SOLTÉ"
Karina y Andrés
"SIEMPRE VAMOS A AGRADECER ESTE HERMOSO REGALO QUE NOS DIO LA VIDA, LA CIENCIA Y DIOS"
Kathy y Rodrigo
"EL EQUIPO NOS DIO LA TRANQUILIDAD DE PODER CONFIAR"
Carla y Renzo
"FUERON VARIOS INTENTOS, DE MANERA NATURAL Y POR TRATAMIENTO"
Lucy y Nelson
"PASARON 10 AÑOS DESDE QUE DECIDIMO SER PADRES, HASTA QUE LO LOGRAMOS"
Lisandra y Darwin
"ATREVERSE, CREER EN DIOS Y CONFIAR EN LOS ESPECIALISTAS…"
Fran y Cami
"CAMILA TENÍA UNA RESERVA AL LÍMITE Y SIN EMBARGO IGUAL PUDIMOS ACCEDER AL BONO PAD"
Hobbab
"10 AÑOS BUSCANDO MI SUEÑO DE SER MADRE (tuve 2 pérdidas con legrado)"
Makarena
"SUPERAMOS OPERACIONES, PÉRDIDAS Y UNA ENFERMEDAD PARA TENER A NUESTRA BEBÉ"
Magda y Maximiliano
"SOMOS UNA PAREJA JOVEN QUE HA VIVIDO LA FERTILIDAD DE DIFERENTES MANERAS"
Valeria y David
"VIVIR EN VALDIVIA NO FUE IMPEDIMENTO PARA CUMPLIR NUESTRO SUEÑO DE SER MAMÁS"
Sofía y Feña
"EL REGALO MÁS PRECIADO: UN VIAJE DE ESPERANZA Y AMOR A TRAVÉS DE LA OVODONACIÓN"
Paola y Alejandro
"LLEGAR A LA CLÍNICA FUE NUESTRO ARCOÍRIS AL FINAL DEL CAMINO"
Paola y Benjamín
"SE PUEDE SER MAMÁ DESPUÉS DE UNA ESTERILIZACIÓN, SOLO HAY QUE ATREVERSE"
Paulina y Jorge
"NUNCA PERDIMOS LAS ESPERANZAS, SI ALGO ES PARA UNO, LAS COSAS SE VAN A DAR"
Maira y Michael
"LA LLEGADA DE MI JUANI"
Pilar
"SACAREMOS LO MEJOR DE NOSOTRAS PARA SER UNAS SÚPER MAMÁS"
Javiera y Valentina
"TANTO RECÉ Y LLORÉ POR ALGO QUE PARECÍA IMPOSIBLE…"
Yessenia y Edison
"SABEMOS QUE SON MUCHAS LAS PAREJAS QUE BUSCAN UN EMBARAZO Y NO SIEMPRE TIENEN BUENA EXPERIENCIA"
Paula y Lucía
"CON AMOR, ESFUERZO Y PERSEVERANCIA, TODO SE PUEDE"
María José y Susana
"LA OVODONACIÓN NOS ABRIÓ UNA PUERTA"
Edecia y José
"ESTAMOS CANSADAS, ¡PERO FELICES!"
Jennifer y María Fernanda
"¡ESTAMOS FELICES, PORQUE LOS MILAGROS EXISTEN!"
Ninoska y Jonathan
"SOMOS UNA PAREJA JOVEN QUE LUCHÓ POR 10 AÑOS PARA SER PADRES"
Nurvis y Erlis
"SOMOS MAMÁS DE LA CLÍNICA POR SEGUNDA VEZ"
Antonella y Paulina
"QUISIMOS HACER UN DOBLE MÉTODO ROPA"
Camila y Asmahan
"EL NICO ES LO MÁS MARAVILLOSO QUE NOS HA PASADO"
Claudia y Felipe
"UNO SIEMPRE CREE QUE AÚN QUEDA TIEMPO PARA SER MAMÁ"
Erika y Hernán
"CONSULTAMOS MÁS DE 5 MÉDICOS EN RANCAGUA Y NADIE SUPO DECIRNOS EL MOTIVO"
Karen y Jorge
"NOS TOCÓ SER PADRES EN OTRA ETAPA DE LA VIDA"
Andrés y Javiera
"A MIS 39 AÑOS, YO YA TENÍA BAJA RESERVA OVÁRICA"
Alejandra y Rodrigo
"SOMOS UNA PAREJA JOVEN DE LIMACHE"
Clara y Gustavo
"MI PRIMERA CONSULTA LA TUVE HACE 18 AÑOS"
Jessica y César
"BUSCAMOS POR 7 AÑOS SER PADRES HASTA LLEGAR AL LUGAR CORRECTO"
Victoria y Álvaro
"NUESTRA FAMILIA HA CRECIDO GRACIAS A LA AYUDA DE DIOS Y LA MEDICINA"
Nataly y Mayron
"CONGELÉ A LOS 36 Y TUVE A MI GUAGUA A LOS 44"
Pamela
"SUPERÉ UN CÁNCER A LOS 25 Y CUMPLÍ MI SUEÑO DE SER MAMÁ A LOS 37"
Antonieta
"SOY MAMÁ DE BRUNO, UN NIÑO PRECIOSO"
Andrea
Karina y Andrés
“Nuestro proceso con Andrés fue largo, el 2019 y a poco tiempo de habernos casado, tuve una pérdida de 5 semanas de embarazo, y luego de 6 meses, logramos quedar embarazados de nuestra hija Catalina que ahora tiene 4 años. A los 2 años después, quisimos tener otro bebé, pero no pudimos de manera natural y tuve que pedir ayuda. Acudí a Clínica de la Mujer y al Dr. Pablo Hernández-Rudnick que resultó ser espectacular, tuvimos muy buena comunicación con él y nos pusimos en sus manos. Comencé con medicamentos para inducir la ovulación y con coito programado y no pasó nada. Luego, intentamos 5 inseminaciones intrauterinas fallidas y al final, pasamos al tratamiento de fecundación in vitro que lo realizamos en Viña del Mar antes de trasladarnos a Iquique por el trabajo de Andrés. En el primer intento el endometrio no creció, la 2da vez sí y pudimos hacer la transferencia, pero el embrión no se agarró, quedamos los dos muy mal, pero sobre todo yo, que necesité ayuda psicológica y apoyo emocional para salir adelante. El Dr. realizó exámenes nuevos y descubrió la mutación doble del gen que metaboliza el ácido fólico, tomé un suplemento más anticoagulantes y en el 3er intento de transferencia... ¡resultó! Y quedé embarazada de la Esperancita. Nació el 27 de junio con 3,5 kilos y 49 cms. Fue por cesárea para no arriesgarnos a ninguna eventualidad. Si tuviera que dar algún mensaje a las familias que están pasando por esto, les diría que nunca pierdan la fe, que se puede salir adelante y levantarse de las cenizas. Yo lo hice con apoyo psicológico, pintando acuarelas, practicando yoga. Hay algo que agradezco mucho a María de los Ángeles, psicóloga de la Clínica, me dijo "Karina, deja de vivir en el futuro, porque eso te provoca mucha angustia, vive tu presente" ahí entendí que debía disfrutar del proceso y también a mi hija de 4 añitos. Yo sentía que tenía una lucha interna con mi útero y siempre le exigí demasiado, hasta que solté y todo fue distinto. Otro consejo que les puedo dar es que busquen al médico adecuado y se apoyen en su pareja, para mi Andrés fue el mejor compañero en este proceso”
Kathy y Rodrigo
Desde que tenía 17 años sufro de una endometriosis severa y todos los médicos que había visto me dijeron que era muy difícil ser madre de manera natural. Con Rodrigo llevamos juntos 10 años y esta posibilidad se dio, porque conocimos al Doctor José Antonio Moreno, que atendía en Santiago y es parte del equipo de Clínica de la Mujer en Viña del Mar. Él nos habló de los tratamientos de fertilidad y nos ayudó a salir adelante. Comenzamos con los exámenes, después de cuatro laparoscopias realizadas con diferentes médicos para aliviar mi endometriosis, el doctor Moreno me trató con inyecciones, como una forma de evitar que llegara mi regla. Luego de eso, mi útero estuvo listo para poder tener un embarazo. Con Rodrigo habíamos conversado la posibilidad de adoptar un bebé y estábamos dispuestos a hacerlo, pero en el intertanto conocimos al doctor. Nos hablaron de la posibilidad de una 'embriodonación' que es recibir un embrión donado. Es decir, cuando ya óvulo y espermio se han juntado en el laboratorio y han sobrevivido a un desarrollo de 5 días. Estábamos muy emocionados con esta posibilidad que se nos presentaba, un regalo que no habíamos soñado. El día de la transferencia fuimos a San Expedito, ambos somos devotos del santo y nos encomendamos a él. Estamos muy agradecidos, porque mi embarazo fue inmediato, a los 15 días ya teníamos nuestro positivo. Nuestra Matilda cumplió este martes 26 de mayo los 3 meses y es una guagüita sanita, preciosa y deseada, ella vino a transformar nuestras vidas y a enseñarnos que con fe y los especialistas indicados, todo es posible. ❤️ 🤗
Carla y Renzo
A los 30 años me casé con Renzo e intentamos tener hijos durante 1 año de manera natural, pero no pasó nada. Luego un familiar me recomendó a un especialista en fertilidad, el Dr. Hugo Leiva de la Clínica de la Mujer. Estuvimos casi 4 años en tratamiento, hicimos dos inseminaciones intrauterinas y un tratamiento de Fertilización In Vitro. Yo tenía endometriosis y también ovario poliquístico, pero me operaron y luego de eso quedé embarazada por tratamiento. Estábamos decididos a formar una familia y si no resultaba de esta forma, pensamos en la adopción. Cuando me estimulé mi cuerpo respondió muy bien a las hormonas y resultaron muchos óvulos, por lo que también doné. Un tiempo después y sin pensarlo demasiado, este acto generoso trajo a nuestras vidas lo que más queríamos… El doctor Leiva y su equipo nos dieron mucha tranquilidad. La cordialidad, paciencia y visión positiva de la vida, esa mirada fue la que nos cautivó. Me transfirieron 2 embriones y uno de ellos se dividió, era un embarazo múltiple de alto riesgo, pero nunca tuve miedo, siempre confié y me sentí cuidada y contenida por todo el equipo, recuerdo a la matrona de ese momento Rosario Valdés y a la Dra. Lertora, que era la anestesista de pabellón. Solo tengo palabras de agradecimiento para la Clínica y el Dr. Hugo Leiva, quién hasta el día de hoy, es mi ginecólogo y no lo cambio por nada. Mis trillizas van a cumplir 18 años, y es por lejos lo más hermoso que nos ha pasado, logramos gracias a Hugo y su equipo, formar la familia que tanto deseamos. Ellas son muy unidas, cariñosas y maravillosas mujeres. Sin duda, todo lo vivido fue una tremenda experiencia, mi marido el mejor partner que hubiera podido tener y las niñitas nuestro mayor regalo.
Lucy y Nelson
Tengo 32 semanas de embarazo y 43 años. Nuestra historia con Nelson incluye varios intentos de manera natural y por tratamiento, con 2 In Vitro que realizamos vía Hospital de La Serena, pero no resultaron. A la Clínica de la Mujer de Viña del Mar llegamos por mi prima y podóloga que fueron pacientes. En nuestra primera cita con el Dr. Óscar Espinosa tuvimos una muy buena acogida, yo sentí que el doctor era cuadrado, igual que yo, que soy ingeniera y me explicaba todo muy al detalle. Hicimos estudios de implantación del embrión y también de sangre, donde descubrió una trombofilia, por lo que tuve que pincharme durante todo el primer semestre del embarazo, lo mismo usar corticoides para que mi útero retuviera al bebé. Desde la primera consulta online que fue en octubre de 2024 a la primera transferencia que fue en agosto de 2025 pasaron 10 meses, eso demoré en quedar embarazada... en comparación con los 10 años de intentos fallidos, para nosotros fue nada. Esperamos muy ilusionados nuestra primera bebé con Nelson y quisimos dar este testimonio, porque si hay algo que aprendimos durante estos años juntos buscando ser padres, es que el tiempo es perfecto y las cosas se dan en el momento que tienen que suceder, ni antes, ni después.
Lisandra y Darwin
Pasaron 10 años desde que decidimos ser padres, hasta que lo logramos. Yo tenía una condición desde mi adolescencia que me impedía ser madre y había renunciado a la maternidad hacía muchos años. Sin embargo, mi doctora ginecóloga de Quillota me habló de la posibilidad de embarazo a través de la medicina reproductiva. Llegamos a manos de la Clínica de la Mujer de Viña del Mar y al doctor Jesús Lizardo que junto a todo su equipo nos trató maravillosamente bien. Realizamos el tratamiento y el primer embrión se transfirió en enero de 2024, pero no pegó, tenía problemas con la progesterona y no resultó. Me quedaban 2 embriones más e intentamos una 2da transferencia en septiembre de 2024 y esta vez sí nos embarazamos con Darwin, estábamos muy esperanzados y felices hasta que, a las 8 semanas en la ecografía de control, ya no habían latidos. Fue un golpe muy duro, se nos vino el mundo abajo y yo no quería nada más... en ese momento le entregué todo a Dios, porque emocionalmente me sentía sin fuerzas para continuar. La 3ra transferencia fue en febrero de 2025 y en ese momento hablé directo con Dios en el silencio del pabellón y le entregué todo: "Hágase en mi tu voluntad" y me escuchó... El resultado de mi beta de espera a los 15 días fue de embarazo y la sensación fue de emoción, pero de mucha cautela y miedo a la vez por lo que antes habíamos vivido. En la ecografía de las 4 semanas nos dimos cuenta que eran 2 bebés... ¡SÍ! El único embrión transferido se había dividido en dos. ¡Doble bendición! serían gemelas María Jesús y Adriana Jesús. Quisimos entregar nuestro testimonio, porque a pesar de haber sufrido mucho, nunca perdimos la fe. Hay que ponerse en las manos de los que más saben y dejar que Dios haga el resto. Estamos infinitamente agradecidos con el equipo de Clínica de la Mujer, con el doctor Jesús Lizardo, con las matronas, el equipo de pabellón, las secretarias, todos nos entregaron el apoyo y acompañamiento necesario para convertirnos en esta gran familia que somos hoy.
Fran y Cami
Cuando nos conocimos, teníamos como un proyecto en común ser mamás, pero no sabíamos por dónde empezar. Averiguamos por internet y pedimos consejo a nuestra matrona, ella nos habló de la Clínica de la Mujer y del doctor Pablo Hernández-Rudnik. Él nos preparó para hacer el método ROPA y así la Fran se estimuló y yo me transferí el 1° de marzo de este año. A los 13 días nos tocaba hacer examen de sangre para saber si había resultado el embarazo, pero no aguanté y me realicé un test a las 16.00 hrs. de ese mismo día y salió negativo. Se me vino el mundo encima, pero la Fran me contuvo y me dijo que esperáramos los resultados del laboratorio que llegaron a las 19.00 hrs. por internet. Se lo enviamos al doctor, porque no entendimos nada de los números del informe, pero él enseguida nos felicitó y supimos que ¡sí había resultado! Ese día fueron muchas emociones juntas, pero terminamos muy felices y con la esperanza que todo saldría bien. El embarazo fue bueno, sin complicaciones hasta la semana 35, cuando nuestro bebé quiso salir antes de tiempo y nació por cesárea el domingo 19 de octubre, con 48 cms y 2 kilos 600 grs de peso. Nuestro Zabdiel Ignacio ya tiene 2 meses y medio y es muy bien portado, duerme, despierta, toma su leche y tiene sus horarios, es nuestro "regalo de Dios" como lo dice su nombre con un significado bíblico, que para nosotras es muy importante. Queremos dar las gracias a todos en la clínica, porque siempre nos aconsejaron muy bien, resolviendo nuestras dudas, nos llamaban permanentemente para monitorear todo el proceso y nos trataron con mucho cariño desde el primer día. El doctor Pablo, la matrona Fabiola, la psicóloga Isidora, todos súper preocupados y pendientes de cada detalle. La verdad, todos un 7. Si tuviéramos que entregar un mensaje final, diríamos a todas esas parejas que buscan ser madres y padres que solo hay que atreverse y creer en Dios, él hace las cosas a su debido tiempo y no debemos temer y por supuesto, también confiar en los especialistas que son los que saben.
Hobbab
Conocí a Camila por mi prima y desde el primer momento supimos que estaríamos juntos. Camila venía con su hija Florencia de 4 años, y las quise a las dos como si ya fueran parte de mi vida. Después de un tiempo, decidimos tener un bebé en común y así llegó nuestro Brunito en 2023. Desafortunadamente, al nacer, se contagió con un estreptococo en la clínica falleciendo a los 4 días. Fue un golpe muy duro, pero procesamos el duelo con la guía de Brunito. Después de la pérdida, decidimos buscar una nueva oportunidad para ser padres. Mi pareja se había ligado las trompas, por lo que necesitaríamos ayuda para concebir. En abril de 2024, llegamos a la consulta del Dr. Patricio Masoli en Clínica de la Mujer de Viña del Mar. Nos hicimos exámenes y descubrimos que yo tenía una buena calidad y cantidad de espermios, mientras que Camila tenía una reserva ovárica al límite. Sin embargo, respondió bien al tratamiento y pudimos acceder al BONO PAD para Fertilización Asistida. El 18 de julio se realizó la transferencia y tuvimos varias señales de que Brunito nos guió en este camino. La presencia de la Biblia en la sala de espera de la clínica, donde elegimos el nombre de nuestro hijo, fue un momento especial. Si era niño, se llamaría Juan Jesús, y si era niña, Axa María. El 30 de julio supimos que Camila tenía un positivo y estábamos muy contentos. El embarazo fue difícil, con complicaciones como placenta previa y sangrados, pero finalmente, el 1 de febrero a las 31 semanas nació Juan Jesús, pesó 1.916 kilos y midió 41,5 cm. Estuvo hospitalizado durante un mes, pero ahora está en casa y es una bendición para nuestra familia. Como papá, no puedo explicar lo que significa poder verlo crecer y compartir sus travesuras con nosotros. A pesar de ser tan pequeñito, es muy despierto y alegre, nos llena de energía. Este 2025, ¡celebraremos como familia mi primer día del padre junto a él! A todas las parejas que buscan un bebé, les quiero decir que no pierdan la fe. La espera puede ser larga y difícil, pero la recompensa vale la pena. No se rindan, busquen ayuda y apoyo, y crean en el amor y la vida. Un hijo es un regalo precioso y cada momento con él es invaluable ¡No pierdan la esperanza!
Makarena
A mis 26 conocí al amor de mi vida Juan Eduardo, quien ya tenía dos hijos de su relación anterior y a quienes yo acepté con todo mi amor. Mientras vivimos en Copiapó, intentamos embarazarnos con distintos tratamientos sin lograr el Positivo. En el año 2015 mis padres me contaron de Clínica de la Mujer y sacamos hora con el Dr. Carlos Sferrazza, él me dijo que calmara mi ansiedad y tomara un tratamiento psicológico para comenzar el proceso, lo tomamos con calma y seguí mi vida. En la Navidad del 2020 mi novio me regaló la segunda cita para el 8/01/21 con el Dr. Carlos Sferrazza, ya más madura y tranquila, el doctor fue claro en explicar que comenzaríamos desde 0... yo la verdad sin expectativas dejé todo en manos de Dios. Comenzamos con muchos exámenes y resultados malos... me dio medicamentos y debí cumplir con todo lo recomendado: dieta, buena alimentación y ejercicios. Logré bajar 20 kilos, pero en agosto se me quebró el pie (tibia y peroné) y estuve 2 meses en cama, sin embargo, eso no fue impedimento para continuar. Los primeros días de octubre me hizo exámenes y estaban todos bien, excepto la antimülleriana con 0,19, mi reserva ovárica era baja, por lo que el siguiente paso era un tratamiento FIV. El doctor nos recomendó hacerlo pronto, de lo contrario, debíamos optar por donación de óvulos, así que comenzamos la estimulación ovárica. Todo fue muy rápido, el acompañamiento y claridad de los profesionales hicieron que siempre mantuviera la calma. El 14/10 fue mi aspiración folicular, solo 3 embriones, pero con fe fuimos a la primera transferencia el día 10/11 un día hermoso grabado en mi corazón. Nunca olvidaré cuando el doctor me mostró cómo llegó el embrión a mi útero y me dijo: "¡saluda a tu hijo! ¡ya está contigo!" solo quedaba esperar que se aferrara a mi endometrio. Fueron los 12 días más largos de mi vida, pero llegó el momento y mi beta era de 346 ¡estábamos embarazados al Fin! Desde ese día mi vida cambió por completo, tuve las 38 semanas más lindas de toda mi existencia, fue un embarazo maravilloso y el 15 de julio nació el amor de nuestras vidas RENATTA ESTELA... No pierdan nunca la fe.
Magda y Maximiliano
Esta Navidad fue mágica junto a nuestra Emilia que nació el 20 de noviembre. Maximiliano y yo somos de Doñihue, Rancagua y nos conocimos hace 8 años, cuando ambos ya teníamos hijos de matrimonios anteriores. Al año de relación, me operé de manga gástrica y renací a una nueva vida, lo que también me acompañó de una sensación de bienestar por nuestros logros: una empresa familiar exitosa. Con varias cosas resueltas, surgió en nosotros la idea de tener un bebé producto de nuestro amor. Dejé las pastillas y tuvimos relaciones en días fértiles, pero pasó 1 año sin resultado. Fui al especialista y descubrió un mioma en el útero, me operé y el siguiente paso fue hacer coitos programados, pero nada resultó. Luego, la doctora descubrió que tenía una trompa tapada y recomendó sacarla. Nos fuimos a Santiago a pedir otra opinión, ahí descubrieron que tenía problemas en las 2 trompas y entremedio tuve 2 embarazos bioquímicos que me dejaron muy mal. Buscando alternativas me salió la historia de Patricia López y descubrí la Clínica de la Mujer de Viña del Mar, elegimos al doctor Patricio Masoli por su experiencia. Le enviamos todos los exámenes y confirmó el diagnóstico: había que sacar ambas trompas. En la operación, descubrieron que además tenía endometriosis. Luego de eso, me preparé al fin, para la Fecundación In Vitro, donde resultaron 6 embriones del proceso. La primera transferencia fue en septiembre del 2023, la segunda en noviembre. Esa fue una de nuestras navidades más tristes. El doctor decidió hacer otros exámenes y descubrió que tenía trombofilia. Concluyó que esa era la razón de la falla de implantación y ausencia de embarazo. Antes de seguir, debí inyectarme anticoagulantes. La tercera transferencia fue el 18 de marzo de 2024 y esta vez solté toda mi ansiedad y el resultado fue ¡171 de beta! ¡Estábamos muy embarazados y felices! las inyecciones nunca pararon durante el embarazo, incluso 2 veces al día, pero todo valió la pena. Siempre con esperanza y con la ayuda de Dios que te muestra los caminos, salimos adelante y hoy nos acompaña nuestra hermosa Emilia.
Valeria y David
Somos Valeria y David de San Javier, Talca. Nos conocimos hace 13 años, pero decidimos tener familia el 2019, luego de concretar planes de estudio, trabajo y casa. Esperamos 8 meses intentando antes de consultar, primero lo hicimos con médicos de la región, pasaron 2 años sin resultados, cuando por dato de una matrona y redes sociales, llegamos a Clínica de la Mujer de Viña del Mar. Tomamos una hora on line con el Dr. Hugo Leiva, especialista en medicina reproductiva, nos hizo exámenes y mi reserva ovárica estaba buena, por lo que pudimos optar al PAD FONASA para Fertilización In Vitro. El 25 de febrero de 2021 viajamos por primera vez a Viña, retiramos nuestro plan de hormonas y luego de 12 días, volvimos para la aspiración folicular, que es cuando te sacan los huevitos. Resultaron 7 huevitos y finalmente 3 embriones. La primera transferencia fue el 06 de junio de 2021, pero no resultó. Yo estaba muy ilusionada con que iba a resultar altiro, pero no fue así, fuimos a la segunda transferencia el 12 de agosto del mismo año, el día del cumpleaños de mi papá. El 23 de agosto, no fui capaz de leer el examen de la beta y se lo envié directamente al doctor. Estaba justo trabajando en el computador cuando me entró el email con su respuesta: ¡Felicidades estás embarazada! En ese momento lloré de la emoción y lo compartí en el chat que tengo con mis hermanos, a David le conté cuando volvió a casa por la tarde ¡Todo fue muy lindo! El 03 de septiembre tuve un sangrado y pensé que lo había perdido, hice ecografía de urgencia y el porotito estaba aún, ¡sentí los latidos de su corazón! Fue un alivio enorme. El 20 de abril de 2022 nació Gaspar, que hoy tiene 2 años 8 meses. ¡Pero eso no es todo! ¡Gaspi tiene un hermano de 2 meses!, no sabemos cómo, pero sucedió de manera natural. En abril del 2024 supe que estaba embarazada nuevamente, me sentí mal y compré un test de embarazo ¡salió positivo! No lo podíamos creer, pero nuestro segundo bebé Felipe Andrés, ya estaba en camino. Hoy tiene 2 meses y al igual que Gaspi, lo adoramos ¡son la luz que ilumina nuestras vidas!
Sofía y Feña
Nos conocimos con la Feña hace casi 9 años por unos amigos en común, pero estamos juntas hace 8. Yo siempre tuve el deseo de ser mamá y la Feña ya tenía a Tomás chiquitito, nuestro hijo mayor que hoy tiene 10 años. En el 2020 nos embarcamos en la búsqueda de un bebé y partimos a Santiago, donde hicimos un intento con Inseminación Intrauterina, pero no funcionó. Dejamos pasar un tiempo y luego, por la historia de Alison Mandel, llegamos a Clínica de la Mujer de Viña del Mar. La primera consulta la tuvimos por internet con el Dr. Pablo Hernández-Rudnick, quien desde un principio fue súper amoroso y profesional. Siempre pensamos que yo iba a ser la mamá gestante, pero el destino quiso otra cosa…después de varios exámenes, supimos que mi reserva ovárica no era buena y que la que podría estimularse era la Feña, porque ya tenía al Tomás y su reserva ovárica era excelente. Ella haría el proceso y también tendría a nuestro bebé, era lo mejor desde el punto de vista médico. Además, usamos el PAD de FONASA para alta complejidad, lo que nos ayudó con el tema de acceder a un tratamiento In Vitro a un costo más conveniente. La primera transferencia fue el 22 de abril de 2024 y al quinto día hicimos test de embarazo… ¡se notaban 2 rayitas! No paramos de hacernos test hasta el día 12 y cada vez se notaban más las rayitas. Luego hicimos examen de sangre y ¡confirmamos que estábamos embarazadas! Nuestra Alma nació el 23 de diciembre de 2024 y tiene 1 mes y 15 días ¡es hermosa! y una bebé muy tranquila, solo nos despierta para sus papas. Con la Alma, Tomás y nuestro perro y 2 gatitas ¡somos una gran familia! Quisimos dar este testimonio porque sabemos que hay muchas parejas que están en esta búsqueda y que no saben en quién confiar. La Clínica de la Mujer nos dio todas las facilidades, nos trataron muy bien, fueron siempre muy profesionales y humanos. Queremos hacer una mención especial al doctor Pablo y a las matronas, siempre dispuestas y preocupadas, inclusive comunicándose hasta el día de hoy con nosotros. Haber viajado desde Valdivia a Viña del Mar fue definitivamente, nuestra mejor decisión.
Paola y Alejandro
Desde el frío austral de Punta Arenas, les compartimos nuestra historia, un testimonio de amor, esperanza y el milagro de la ovodonación. Somos Paola y Alejandro, y como muchas parejas, anhelábamos con todo nuestro ser la dicha de ser padres. Sin embargo, el camino no fue el que habíamos imaginado. Tras un intento fallido y la desilusión de un diagnóstico genético adverso, nos sentimos perdidos, navegando en un mar de incertidumbre y evaluando la consideramos otras opciones, pero la llamada de María de los Ángeles, psicóloga de la Clínica de la Mujer, y del doctor Óscar Espinosa, nos devolvió la esperanza. Nos hablaron de la ovodonación, un acto de generosidad que nos permitiría cumplir nuestro sueño. La idea de que otra mujer, con su juventud y vitalidad, donara sus óvulos para que nosotros pudiéramos formar nuestra familia, nos llenó de emoción y gratitud. El proceso de selección de la donante fue un acto de fe, una experiencia que sentimos guiada por algo más grande que nosotros, la mano y voluntad de Dios envolvía nuestro sueño. En febrero de 2024, con el corazón lleno de ilusión, realizamos la transferencia de un embrión fruto de la ovodonación. La espera de los 12 días fue una montaña rusa de emociones, pero la confirmación del resultado positivo nos hizo tocar el cielo. ¡Estábamos embarazados! El 11 de octubre de 2024, Lorenzo Agustín llegó a nuestras vidas, un regalo de 3,150 kg y 49,5 cm de puro amor. Hoy, con casi 5 meses, nos llena de alegría y nos enseña cada día el significado de la paternidad. Nuestra historia es un testimonio de que la ovodonación es un camino de esperanza para aquellas parejas que enfrentan dificultades para concebir. No están solos. La ciencia, la generosidad y el amor se unen para crear el milagro de la vida.
Paola y Benjamín
Somos Paola y Benjamín, una pareja de Maipú. Llevamos 10 años juntos y la idea de tener un bebé en común, se fue dando de a poco. Benjamín tiene un hijo de 12 años, Lautaro y ya había pasado por la experiencia de ser papá, en cambio yo, era algo que siempre me cuestioné, debido a la presencia de tumores en mis ovarios desde que tenía 16 años. Tuve malas experiencias en los hospitales, lo que provocó en mi mucho miedo y desconfianza, pero aun así decidimos embarcarnos en la búsqueda de un bebé unos años antes de los 40. Yo solo contaba con un solo ovario y una trompa, por lo que intentamos una FIV en Santiago, pero no resultó. Una amiga profesora, me contó del convenio entre Clínica de la Mujer de Viña del Mar y el Colegio de Profesores y justo en ese momento, la actriz Paty López también había contado su historia, cosa que también nos motivó a consultar. Todo se dio para que tomáramos hora con el Dr. Hugo Leiva. Desde el primer minuto el Dr. Leiva y todo el equipo, fueron acogedores, nos trataron de una manera muy respetuosa. En este transitar de médicos por el que pasé desde mi adolescencia y luego para poder embarazarme, quedé muy dañada, todo se reciente, la confianza se desmorona y la angustia se instala en todo momento. Pero llegar a la Clínica fue un arcoíris al final del camino, que nos alivió y dio esperanza. Nos resultaron 4 embriones y se transfirió uno el 26 de diciembre. Al finalizar de la betaespera, el doctor Leiva nos confirmó ¡el positivo! Mi embarazo fue calificado de alto riesgo (tenía 42 años) y al cuarto mes tuve un sangrado, me enviaron a reposo absoluto. Durante la gestación presenté placenta previa y preclamsia, pero finalmente todo se estabilizó y llegó el día de dar a luz a León Mateo: el 29 de agosto de 2023 nació nuestro hermoso bebé, pesó 3 kilos 450 gramos y midió 50 cms. Quisimos dar este testimonio, porque ser padres en los 40 es una experiencia única que deseamos transmitir, hoy sentimos que el tiempo compartido con nuestros hijos es sagrado. La llegada de León cambió las vidas de Benjamín, Lautaro, y por sobre todo, la mía, haciéndola más luminosa y alegre.
Paulina y Jorge
Soy Paulina, tengo 36 años y vivo en Requinoa, VI región. Me separé con 4 hijos y luego conocí a Jorge, mi actual pareja. A pesar que desde un principio él sabía de mi operación para no tener más hijos y pensamos que era un tema cerrado, con el tiempo surgió en nosotros el deseo de tener un hijo en común. Jorge tiene 30 años y nunca había sido papá, por lo que las ganas de tener un bebé para él eran más fuertes aún. Buscamos alternativas y llegamos a una Clínica en Santiago, pero no nos sentimos muy acogidos y tampoco nos dieron ninguna facilidad para hacer el tratamiento. A pesar de ello, estábamos incluso dispuestos a pedir un crédito para financiarlo. Comenzamos a investigar por google otras alternativas y llegamos a las redes de la Clínica de la Mujer de Viña del Mar. Llamé y agendamos la primera hora virtual con el Dr. Pablo Hernández-Rudnick, que fue el que más nos gustó por los testimonios de sus pacientes. Comenzamos a viajar y en solo 3 meses ya estaba embarazada. Accedimos al PAD FONASA de fertilización in vitro, me sacaron 13 huevitos después de estimularme y resultaron 5 embriones que llegaron al día 5to. Recuerdo que la transferencia fue en junio de 2024 y luego de 12 días me realicé examen de sangre y supe que estaba embarazada. La beta era muy alta, por lo que era probable que fueran 2 bebés. ¡No podíamos creer que todo hubiera resultado tan bien y por partida doble! Durante el embarazo no tuve ningún problema y el 24 de enero de este año nacieron mis 2 bebés mellizos: Maximiliano y Sofía, ambos sanitos y de término. ¡Ahora en casa hay 6 niños y los adoramos! son nuestra alegría de vivir. A todas esas mujeres que tienen una 2da oportunidad para ser felices en pareja, les diría que se puede ser mamá después de una esterilización, hay que atreverse y ser agallada no más. Es posible sobre todo cuando uno llega al lugar correcto. Nosotros tuvimos una bonita experiencia con la clínica, en atención, en cómo te reciben, recordamos al Dr. Pablo y a la matrona Raquel que es un amor de persona, nada que decir, siempre estuvieron disponibles para resolver dudas y apoyar en todo.
Maira y Michael
Somos Maira y Michael de Antofagasta. Tenemos 12 años juntos y siempre tuvimos la idea de hacer familia con hijos. A mis 32 años nos colocamos en la búsqueda, pero no sucedía nada, al cabo de 1 año, decidimos buscar ayuda médica y realizamos dos Inseminaciones Intrauterinas, pero no tuvimos buena experiencia y tampoco resultados. Ya con 35 años decidí buscar por internet una clínica más especializada, encontré a la Clínica de la Mujer de Viña del Mar y comencé a leer todas sus redes y testimonios. Me hizo mucho sentido lo que contaban y las experiencias de otras parejas, por lo que decidimos tomar hora on line con el Dr. Patricio Masoli. El doctor fue muy amable y claro explicándonos nuestras posibilidades. Esperamos un año más para volver a la Clínica y realizamos el tratamiento, esta vez fuimos directo a una Fertilización In Vitro para tener más oportunidades de embarazo. Al principio el doctor nos sugirió volver a intentar una IIU, pero ya a mis 35 años la reserva ovárica no era tan buena y decidimos optar por la FIV, y con la ayuda del BONO PAD, pudimos salir adelante y hacer todo el tratamiento. En la clínica se portaron muy bien, fueron siempre muy profesionales y amistosos, el Dr. Patricio y la matrona Soledad, atentos y dedicados. Lo mismo la matrona Raquel, a todos los recordamos con mucho cariño. Respondí bien a las hormonas y tuvimos varios embriones resultantes, el día de la aspiración fue el mismo de los incendios en Viña, pero a pesar de ello todo salió bien. Esperamos a que todo se normalizara y la transferencia fue un mes después. Los días de la betaespera fueron los más traumáticos, le pedí a mi esposo que me leyera el resultado y nos emocionamos juntos. ¡Había pegado el embrioncito al primer intento! El 20 de noviembre de 2024 nació nuestro Martín, pesó 4,373 kilogramos y midió 52 cms. ¡Es grande fuerte y sano! Siempre les digo a las parejas que no pierdan la esperanza, que si Dios tiene preparado este camino para ellas, se va a dar…y con la ayuda de la clínica todo se hace mejor. Estaremos por siempre agradecidos de este excelente equipo médico y humano.
Pilar
A mi hija le costó tanto tener a sus hijas. Fueron muchos tratamientos difíciles, complicados y horrorosamente caros. Viví en carne propia la inquebrantable decisión de mi Trini de ser madre, costara lo que costara. La acompañé con todo mi amor y corazón durante ese largo camino. Ella, tan lejos, viviendo en Chiloé, y haciéndose tratamientos en Santiago. Un ánimo y un tesón indescriptibles. Estuvimos juntas en cada tratamiento, intento y esperanza. Hubo muchos fracasos, dolor y lágrimas. Pero ella siempre se mantuvo positiva, esperando un buen resultado. Finalmente, llegamos a la Clínica de la Mujer en Viña, cobijadas por Pato Masoli, nuestro amigo de toda la vida y su doctor en este tratamiento tan difícil. Y por fin... ¡quedó embarazada! Fueron tiempos maravillosos, llenos de ansiedad, pero con la ilusión intacta de que esta vez sí habría un final feliz. El embarazo fue perfecto. Nosotros, con Joaquín, esperábamos con ansias los primeros síntomas de parto. Uno siempre cree que el primer bebé se demora, pero una noche, nos llaman: la Trini estaba con contracciones, camino al hospital. Nosotros, desesperados, a más de mil kilómetros de distancia. Nos levantamos a las seis de la mañana y nos fuimos en auto, pero llegamos tarde y las puertas del hospital estaban cerradas. Dije: Y era verdad. Teníamos que entrar. Después de esquivar controles, llegamos a la sala cuna. Ahí estaba nuestra adorada nieta. Pero nos dijeron que estaba enferma y casi se nos detuvo el corazón. Gracias a Dios, no era grave. Y pudieron irse a casa en el tiempo previsto, mi hija y mi nieta. Ahí estábamos los abuelos, dándole gracias infinitas a Dios por haber traído al mundo a la Juanini. Desde recién nacida salí a caminar con ella, con su bultito colgando de mi cuello. Yo la acunaba con inmenso amor, le contaba lo querida y esperada que había sido, y que la adoraríamos por siempre. Ella sabe hasta el día de hoy que tendrá a sus abuelos con un babero eterno, contemplándola, queriéndola como nadie. Y después…llegó nuestra tan amada Luisita. Sellando esta maravillosa familia que somos hasta hoy.
Javiera y Valentina
El domingo 11 de mayo será un día muy especial para Javiera y Valentina, ambas pasarán su 1er día de las madres, junto a su pequeña Alana. Nos quisieron dar su testimonio, porque dicen que lo más importante es . “¡Sí, se la van a poder! Uno se las arregla en el camino” así nos dice Javiera (29 años) desde Iquique, en nuestra entrevista. Con la Vale (22 años) llevamos juntas 4 años y nos aventuramos en la búsqueda de nuestra guagua con mucha ilusión. Supimos del método ROPA investigando y encontramos que era una bonita forma de compartir la maternidad. Dimos con la Clínica de la Mujer de Viña del Mar y comenzamos a leer los testimonios en redes y había muchas parejas que estaban en la misma que nosotras. La primera hora fue virtual con el Dr. Óscar Espinosa, como veníamos de Iquique, decidimos quedarnos 1 mes en Viña para el tratamiento y coordinamos en nuestros trabajos para hacerlo. Yo me estimulé durante 12 días con hormonas y me sacaron 13 huevitos, resultando 7 embriones. En paralelo, la Vale preparó su útero para recibir 1 embrión y realizamos la transferencia el 12 de marzo de 2024. A los 7 días, hicimos un test de embarazo… ¡y salió positivo! Todo fue muy rápido y a los 15 días confirmamos con el examen de sangre. Los primeros meses la Vale sintió hartas náuseas y bajó de peso, el clima en la casa era un poco tenso, porque ambas habíamos recibido hormonas, yo para estimular mis ovarios y sacar mis óvulos, y ella, por el hecho de llevar el embarazo, pero lo superamos con mucho amor y todo salió bien. Alana nació el 27 de noviembre de 2024 hermosa y sana, han sido meses de adaptación entre todas, pero ¡estamos muy felices y daremos lo mejor de nosotras para ser unas súper mamás! Quisimos dar este testimonio, porque hay parejas que piensan que no se la van a poder con el tratamiento y un bebé, pero no es así…uno se las arregla y todo se supera. Agradecemos a todo el equipo de la clínica, al Dr. Óscar que fue muy atento y nos dio su confianza y a la matrona Raquel, siempre muy cariñosa. ¡Esperamos ir muy pronto con Alana a visitarlos! “TANTO RECÉ Y LLORÉ POR ALGO QUE PARECÍA IMPOSIBLE…”
Yessenia y Edison
El poder de la oración es milagroso, tanto recé y oré por ser madre, que Dios me escuchó y llegué al lugar correcto después de mucho andar… Soy Yessenia (34), con mi pareja Edison (35) nos conocemos desde que éramos muy jóvenes y ahora vivimos en Punta Arenas. Nuestra historia de fertilidad comenzó el 2019, cuando dejé las patillas para buscar un bebé, pero nunca llegó. Pensamos en un principio que podíamos tener dificultad para concebir, porque Edison superó un cáncer a los huesos, fue operado y tuvo quimioterapia, pero al final, resulté ser yo la del problema. Tenía endometriosis severa y mi ginecólogo, me derivó a Santiago, me operé y perdí la trompa izquierda. Después de ese episodio, el doctor me dijo que mi única posibilidad de ser madre sería con fertilización in vitro. En Santiago hicimos tratamiento con resultado de 4 embriones, realizamos 2 transferencias, ambas sin resultados. Esperamos 1 año antes de intentar la 3ra, pero se suspendió, porque mi endometrio no estaba en condiciones. Algo me decía que debía buscar otra alternativa y llamé a la Clínica de la Mujer en Viña del Mar y pedimos hora con el Dr. Óscar Espinosa. Yo había googleado y me enteré que Leandro Martínez, Patricia López y Alison Mandel habían tenido sus tratamientos ahí, por lo que tenía que ser buena. La Clínica de la Mujer se encargó de trasladar de Santiago a Viña del Mar el único embrión que nos quedaba. El Dr. Óscar utilizó el ciclo natural para buscar el momento exacto de la transferencia, el Dr. Patricio Masoli realizó el seguimiento de mi endometrio y el Dr. Pablo Hernández-Rudnick realizó la transferencia en sí. Todo fue diferente a las veces anteriores, muy espiritual y de mucha fe. Al salir le dije a Edison que guardara la bata de pabellón, porque esta vez sí estaríamos embarazados… ¡y así fue! Nuestra Mía nació el 21 de marzo, hermosa, sana y fuerte. Es la primera nieta por parte de mis papás y este domingo celebraremos todos juntos el día de la madre como un milagro, ese que tantas veces sentí imposible, pero que, gracias a Dios, a la Clínica y a todos los doctores que me vieron, hoy es una realidad.
Paula y Lucía
Quisimos dar este testimonio, porque sabemos que son muchas las parejas que buscan un embarazo y no siempre tienen buena experiencia. Recomendamos a ojos cerrados a la Clínica de la Mujer, porque todos presentan una disposición especial, desde don Ulises que te abre la puerta con una sonrisa, hasta las secretarias del segundo piso, las tecnólogas, los médicos, matronas, las psicólogas, todos tienen una disposición muy amorosa y profesional. Con la Lucy nos conocemos hace más de 3 años y desde que nos juntamos, siempre le comenté que quería ser mamá, ella por su parte, también tenía el mismo deseo, pero el embarazarse le complicaba, entonces estábamos de acuerdo en lo fundamental y para mí el gestar no era tema, estaba dispuesta. En redes me salió la historia de Alison Mandel y conocí a la Clínica de la Mujer, como somos de Reñaca fuimos altiro y elegimos a la Dra. Karina Jara, quien nos mandó a hacer muchos exámenes, pero todos resultaron buenos. Con mis 35 años tenía una reserva ovárica adecuada y el tratamiento fue la Inseminación Intrauterina, elegimos donante de esperma y seguimos con el proceso, la Dra. Constanza Couve me realizó todas las ecografías 3D, ella es especialista y pesquisó desde un inicio que la Mía tenía algunos problemas de crecimiento y luego el Dr. Enrique Merino nos atendió con controles durante el embarazo. Sabemos que nuestra suerte fue única, porque la IIU resultó al toque. Tuve un embarazo normal, pero me dio preeclampsia por lo que se realizó cesárea de urgencia. La Mía nació de 1 kilo 700 grs. y estuvo en incubadora, pero solo por peso, a mí me dio una insuficiencia renal posterior, pero finalmente me recuperé y pudimos las 3 estar en casa sanas y salvas. Mía es nuestro sol, la adoramos y estamos muy agradecidas de todos en la Clínica, realmente trabajan en equipo y eso se nota y te da confianza y seguridad, hace que el camino para ser mamás sea más fácil.
María José y Susana
Somos María José y Susana y quisimos contar nuestra historia como un ejemplo de perseverancia y determinación. Estamos en el mes del orgullo y sabemos que hay muchas parejas como nosotras que desean ser mamás. Les decimos que no pierdan la esperanza, que con amor, esfuerzo y perseverancia, todo se puede. Susana tiene hoy 47 años y se embarazó a los 45 con mis óvulos de 33 años, hicimos el método ROPA para compartir nuestra maternidad. Yo me estimulé los ovarios y coloqué el óvulo para que se fertilizara en el laboratorio y Susana se embarazó recibiendo el embrión. Nuestro proceso en la clínica en sí fue muy rápido, Susana es sana y ya tenía dos hijos grandes, Darlin de 28 años y Benjamín de 24, entonces ya conocía la experiencia. Yo por mi parte, también siempre quise ser mamá, pero no sabía cómo, ni cuándo llegaría ese momento. Todo se dio y como familia somos muy unidos. Conocimos la Clínica de la Mujer por redes sociales, nos motivamos con los testimonios de muchas parejas como nosotras que cumplieron sus sueños sin limitarse en nada. Viajamos y nos atendieron excelente. El Dr. Enrique Merino nos realizó los primeros exámenes y luego el Dr. Óscar Espinosa hizo la transferencia el 19 de Julio del 2023. La beta se nos hizo un poco larga, pero finalmente tuvimos nuestro positivo ¡estábamos felices! nadie nos sacaba la sonrisa de la cara, éramos mamás y los hijos de Susana también estaban muy contentos, justo en ese momento, Benjamín nos dio la noticia que su señora tenía 3 meses de embarazo y Susana sería abuela y nosotros le contábamos a él que tendría un hermano. Fue todo muy espontáneo y hermoso, así el 28 de marzo de 2024, nació Valentino, con 3,750 kilos y 50 cms. hermoso y sanito. Estamos muy contentas de vivir esta etapa de nuestras vidas como si comenzáramos nuevamente, criar es maravilloso y hacerlo a la par con una compañera tan comprometida y amada como Susana es más que un sueño. Estamos muy agradecidas de la Clínica de la Mujer en Viña del Mar, de todo el equipo, médicos, psicólogas, de la matrona Raquel, todos se portaron un 7, entregándonos su apoyo y acompañamiento como desde un principio, hasta el final. ¡Gracias Totales!
Edecia y José
Edecia (39) y José (35) son de Dalcahue en Chiloé, intentaron por más de 5 años tener un bebé, sin resultado. Conocieron la Clínica de la Mujer de Viña del Mar por Instagram, leyendo las historias de nuestras(os) pacientes, incluidas las de famosos… “Nuestra primera consulta fue on line y luego resolvimos hartas cosas a la distancia. Estábamos bien informados y el equipo fue muy bueno. Tuvimos un recibimiento especial por parte de secretarias, el señor de la puerta, las matronas, recordamos con cariño a Raquel y al Dr. Patricio Masoli que siempre contestó nuestras dudas, no sabíamos que él era el director de la Clínica, lo escogimos porque pensamos que tenía la mayor experiencia y tuvimos una excelente relación. A pesar de no haber podido optar al BONO PAD, porque nuestro tratamiento fue por ovodonación, siempre recibimos todas las facilidades, teniendo la clínica mucha empatía. Nos realizaron exámenes y yo tenía mi reserva ovárica muy bajita y ya por la edad me recomendaron hacerlo con óvulos donados. Entre la frustración que conlleva esto, porque uno quisiera que los hijos fueran biológicos, la ovodonación nos abrió una puerta y para nosotros el motor más grande era que queríamos ser papás, entonces no nos importó la genética. En el caso de José, él tuvo que viajar solo para entregar su muestra de espermios para hacer la fecundación. Luego, pasaron 3 semanas hasta que encontraron a la donante con mis características y me llamaron, me volvió el alma al cuerpo y me sentí feliz. La primera transferencia no resultó, la 2da ¡Sí! recuerdo el día del resultado de la beta, escribí a mi querido doctor Masoli solo para creérmelo, era un domingo y el tan amoroso me contestó ese mismo día para confirmar el embarazo ¡estábamos felices! El 17 de enero nació Lucio, con 3,665 kilos y 50 cms. y está aquí en vivo y en persona con 5 meses de nacido y ¡bien revoltoso! Nuestra experiencia fue muy agradable, recomendaríamos a la Clínica de la Mujer a ojos cerrados, falta mucha difusión de estos temas, tanto en el sistema público como privado. Si una mujer que quiere ser mamá me pregunta de mi experiencia, estoy dispuesta a ayudar y contestar todas las dudas que necesiten”
Jennifer y María Fernanda
Nos conocemos hace 9 años con María Fernanda y al año de relación, decidimos ser mamás. Intentamos 2 inseminaciones intrauterinas en Santiago y ninguna resultó, luego volvimos a La Serena e intentamos 6 Inseminaciones más. Al decirlo así, parece fácil, pero cada intento era una ilusión y una decepción, cayendo en un desgaste económico y emocional que no se lo damos a nadie. Dejamos pasar varios años y formamos familia con nuestras hijas perrunas Miel Princesa y Belha Anais, hasta que decidimos enfrentar la situación y conversar para intentarlo por última vez. En nuestra búsqueda, nos ayudó una amiga que conocía la Clínica de la Mujer de Viña del Mar, ella nos dio la referencia incluso del doctor Pablo Hernández-Rudnick, quien nos atendió. La primera consulta fue por telemedicina, nos escuchó y nos explicó que pasado un número de intentos con IIU ya no es posible conseguir un embarazo por ese medio y es necesario realizar una Fecundación In Vitro. Nos informamos y pudimos optar al Bono PAD, lo que nos ayudó muchísimo. María Fernanda se estimuló y realizamos el proceso de fecundación con la esperma del donante que elegimos. Todo en el laboratorio y luego, cuando ya estuvieron los 6 embriones, se optó por transferirle a ella 1 y esperar resultado. No quisimos hacer test de orina, ni nada antes de tiempo, los nervios y la ansiedad nos carcomían, pero supimos esperar el resultado, estábamos tan nerviosas que enseguida nos comunicamos con el doctor y la matrona Raquel... ¡Y sí! ¡Nos felicitaron porque estábamos embarazadas! Fue maravilloso, una emoción que jamás habíamos experimentado, María Fernanda tuvo un buen embarazo y todo salió bien. El 29 de mayo de 2025 nació nuestra Emylia Antonia hermosa y la más amada, estamos agotadas...jajaja ¡pero felices! Somos unas agradecidas de la clínica y todo el equipo. Tuvimos muchas inseminaciones antes y sentimos que jugaron con nuestros sentimientos y bolsillos, pero en la Clínica de la Mujer fue distinto, son profesionales y a la vez muy cercanos y humanos. Nos sentimos muy acogidas y damos las gracias porque todo funcionó a la perfección.
Ninoska y Jonathan
Soy Ninoska y tengo 37 años, a mi primera hija la tuve a los 16 y a la que suponía sería la última a los 21, pero la vida da muchas vueltas y luego de 12 años de conocer a mi actual marido Jonathan, todo cambió. El 2019 viajamos desde Limache a Clínica de la Mujer de Viña del Mar a consultar por la posibilidad de ser padres, yo tenía mis trompas cortadas, porque ya con 3 hijas había cerrado el tema de la maternidad, pero luego nos conocimos con Jonathan y todo cambió, él me acompañó a mí y a mis niñas en este camino de hacer una familia todos juntos. Así, después de pensarlo varios años, nos decidimos el 2024 y nos colocamos en tratamiento con el Dr. Óscar Espinosa, lo queremos mucho al igual que a la matona Raquel y a Don Ulises que siempre nos recibió con una sonrisa, cuando uno está en este camino de búsqueda, es importante sentirse apoyado. Fue increíble lo rápido que pasó todo, tuvimos nuestra primera consulta en mayo y el 10 de octubre de 2024 se realizó la transferencia. A fines de octubre ¡ya estaba embarazada! Vimos el resultado de la beta juntos y Jonathan estaba muy emocionado, al igual que yo. En el camino escuché comentarios que decían que , pero siempre tuve fe y sabía que sí lo lograríamos, los tiempos de Dios son perfectos y los milagros existen y acá estamos con Facundo de 2 meses, que nos ha cambiado la vida a todos. El consejo que les puedo entregar es que no se rindan, una mujer de 36 años sigue siendo joven y puede intentarlo, hay que investigar, averiguar acerca de los tratamientos y las posibilidades. Nosotros tuvimos la suerte de caer en las mejores manos y estaremos por siempre agradecidos de todo el equipo de la clínica. “Somos una pareja joven que luchó por 10 años para ser padres”
Nurvis y Erlis
Intentamos 2 inseminaciones intrauterinas cuando yo tenía 21 años y Erlis 23, pero ambas sin resultados. Me realicé algunos exámenes y descubrieron que tenía mis trompas tapadas y por eso no me embaracé nunca a pesar de ser tan joven. Buscando nuevas oportunidades llegamos a Chile desde Venezuela. Fue difícil en un principio estar lejos de la familia, pero ya vamos a cumplir casi 10 años es este hermoso país y estamos muy contentos. Durante largo rato dejamos de lado los tratamientos, hasta que lo intentamos en Clínica de la Mujer en Viña, mi cuñada me habló de este centro porque ella tenía excelentes referencias. Así el 2021 postulamos al Bono PAD, yo con 29 años y una buena reserva ovárica, Erlis con sus exámenes bueno. El resultado fueron 5 embriones y el 2021 a la 1ra transferencia quedé embarazada…nuestra felicidad era máxima…hasta que lo perdimos y nos pegó muy fuerte. El 2022 y 2023 volvimos a realizar transferencias fallidas, en este caso ni siquiera llegué a embarazarme. Durante estos años en tratamiento nos atendió el Dr. Patricio Masoli y luego el Dr. Pablo Hernández-Rudnick, los dos siempre atentos y muy profesionales, un verdadero equipo médico comprometido con sus pacientes, al igual que las matronas. Luego de todo, el doctor Pablo hizo una pausa y descubrió que yo tenía un anticuerpo que atacaba mi embrión y recibí inyecciones varios meses antes de intentar una 4ta transferencia. Nos quedaban 2 embriones y decidimos, previa consulta con el doctor, colocar los 2, esto fue a finales de octubre de 2024. Un embrión se reabsorbió y el otro resultó ser nuestra hija Ema, la que nació el 4 de julio y ya tiene 2 meses. Fue muy emocionante y bonito vivir esta experiencia para toda nuestra familia, sobre todo para los padres de Erlis, porque Ema es su primera nieta. La atención en la Clínica de la Mujer fue desde un principio espectacular, los doctores muy buena onda. Todo este proceso fue largo y en momentos muy frustrante, pero la clínica y sus profesionales prestan apoyo, en todo sentido, con psicólogas a tu disposición, estamos encantados y muy agradecidos.
Antonella y Paulina
Nuestro primer hijo Jose-Pablo, nació en el 2021 y ahora tenemos a Rai que va a cumplir recién 2 meses. ¡Son mellizos! Pero como hicimos 2 transferencias una en el 2021 y la otra a fines del 2024, tienen esa diferencia de edad. Con la Pauli nos conocimos hace 7 años y todo fue bien intenso. El 2020 fue nuestra unión civil y el mismo año en septiembre realizamos la primera transferencia. Cuando nos conocimos pensamos que nunca íbamos a tener hijos, pero luego supimos de una pareja lesbomaternal que se hizo famosa en redes por optar al método ROPA acá en Chile y pensamos en hacer lo mismo. Primero consultamos en una clínica en Santiago, pero no resultó. Era muy complicado llegar con el tema de la pandemia y luego supimos de la Clínica de la Mujer en Viña. El Dr. Pablo Hernández-Rudnick nos abrió un mundo de posibilidades, entregándonos la opción de utilizar el PAD FONASA para realizar el FIV con método ROPA. Así la Pauli se estimuló y yo tuve los embarazos. Uno cuando comienza este camino tiene mucha ilusión, pero a la vez miedo de no poder crear una familia, por el costo económico y emocional que conlleva. Nuestro consejo es que se atrevan, que averigüen, nada es imposible, hay opciones y lo importante es perseverar. La Clínica de la Mujer para nosotras fue como una gran familia, destacamos la preocupación del doctor Pablo que fue siempre más allá de lo que le correspondía. Nos contestaba a toda hora, lo mismo destacamos el apoyo de las matronas y psicólogas. Siempre nos sentimos muy acogidas y cercanas. Tenemos la pajuela donde Rai estuvo criopreservado por 4 años hasta la esta última transferencia y la guardamos como un lindo recuerdo, es parte de su historia y es bonito que nos hayan entregado ese regalo. Son cosas que suceden solo en esta clínica y por eso consideramos que este tipo de gestos con sus pacientes, la hacen un lugar especial. Estamos muy agradecidas con todo, si el primer embarazo fue bueno, el segundo fue aún mejor y lo vivimos con mucha más confianza y seguridad. ¡Estamos felices siendo una gran familia los 4! Y muy pronto los iremos a visitar.
Camila y Asmahan
Es una idea que se nos ocurrió para compartir este proceso viviendo ambas la gestación de nuestros bebés. Somos de Santo Domingo y yo me embaracé primero con los óvulos de Asmahan utilizando el método ROPA. Pero como la idea era tener más de 1 bebé, también Asmahan, se embarazará en un par de años más de la hermana de Lucas, Margarita. Como todo debía ser al mismo tiempo, ya que buscamos fecundar los óvulos de cada una de nosotras con el mismo donante, debimos regular ciclos, monitoreándonos ambas juntas y ahí las matronas Soledad y Raquel fueron muy importantes. Lo mismo el Dr. Carlos Sferrazza, quien tuvo que planear todo con mucho cuidado y dedicación para que esto resultara. La única transferencia la tuve el 07 de noviembre de 2024 y a los 15 días supimos que estábamos esperando a Lucas. Todo salió con mucha facilidad. Mi embarazo fue bueno, solo al final tuve algunos problemas de presión, pero Lucas nació de 38 semanas el 22 de julio de este año. Es muy lindo nuestro gordito, se porta bien, es un siete, muy despierto, es un poco quisquilloso con las comidas, pero le damos leche materna y relleno, así nos ha funcionado muy bien su alimentación. La Clínica de la Mujer es maravillosa, nos apoyaron en todo desde un principio y nos escucharon con mucho respeto y cariño, estamos muy agradecidas por el apoyo, porque los tratamientos de fertilidad no son fáciles, hay muchos momentos vulnerables, pero la contención recibida nos dio valor para seguir adelante y cumplir parte de nuestro sueño…que es ser mamás de unos bebés muy deseados y amados. Y como consejo, les digo a las que pasaron los 30 años que se hagan un test de sangre para saber cómo está su fertilidad, así podrán tomar decisiones informadas…si tiene pocos óvulos y aún desean esperar para ser madres, pueden congelar o también tomar la decisión de ser mamás ahora en pareja o en singular con un donante. Lo importante es preguntar, asesorarse y después de visitar 2 clínicas en Santiago, por fin llegamos al lugar indicado… la Clínica de la Mujer en Viña del Mar. ¡Estamos muy felices, porque fue la mejor decisión!
Claudia y Felipe
El Nico es lo más maravilloso que nos ha pasado. Es un bebé muy esperado, tanto para nosotros como para nuestro entorno, familiares y amigos, por eso ha recibido mucho amor desde que nació. Con Felipe estamos hace 14 años juntos y desde mis 38 que buscaba tener un bebé sin poder lograrlo. Conocía la Clínica de la Mujer de Viña desde hace tiempo, asistí a una charla en un Club de Campo y desde ese entonces la teníamos en mente, ambos somos de Viña, pero ahora vivimos en Concón. Realizamos varias inseminaciones intrauterinas y una Fertilización In Vitro, que finalmente resultó en un embarazo. Quiero agradecer al Dr. Patricio Masoli, quien fue un 7 con nosotros, siempre con el mejor de los ánimos, bien disperso, pero con una muy buena disposición. También mencionar al Dr. Yanko Morales que hizo que mi embarazo fuera perfecto. Y por el lado de las matronas, destacó a Raquelita, quien con su buen corazón me abrió los brazos y nos entregó toda la calma y fe para transmitirnos que todo saldría bien. A mis 42 años tuve a Nicolás que nació el 9 de julio de este 2025, peso 3,100kg. y midió 50cms. es un niño sano y despierto, nos entrega mucha alegría y llegó para transformar nuestras vidas. ¡Lo amamos con todo el corazón!
Erika y Hernán
Uno siempre cree que aún queda tiempo para ser mamá y se ocupa de otros proyectos, como crecer profesionalmente. De pronto me encontré con 42 años y con mi marido nos preguntamos si íbamos a ser padres. Entonces, tomamos la decisión más importante de nuestras vidas: traer un hijo al mundo. Buscamos la ayuda del Dr. Pablo Hernández-Rudnick, con quien ya me atendía hace 20 años en Clínica de la Mujer. Desde el principio él nos transmitió la tranquilidad, fortaleza y cuidado que necesitábamos para sentirnos apoyados en este proceso. Con mi esposo empezamos con los exámenes, yo tenía una reserva ovárica bajísima, sumados a otros problemas propios de la edad de ambos, 42 y 52 años. Comenzamos con vitaminas, ácido fólico y cuidados durante los exámenes. Yo estaba aterrada, porque nunca pensé en ser mamá primeriza tan mayor, pero el Dr. Hernández-Rudnick tuvo un rol fundamental de acompañamiento y confianza, que nos tranquilizó a los dos y que de alguna manera determinó que todo saliera bien. , esa frase fue clave y la sentimos como un decreto que más luego de lo que pensamos, se volvió realidad… A los 2 meses de preparación, no fue necesaria la fertilización asistida, ya que quedé embarazada naturalmente, una posibilidad bien escasa, pues mi marido, que es Estadístico, calculó científicamente la probabilidad que eso ocurriera y era realmente muy baja. Dominga nació fuerte y sana, hoy ya tiene 6 años y es ¡nuestra pequeña gran estrella! toda una artista, canta, baila y nos hace inmensamente felices. Ser mamá después de los 40 es agotador, pero no cambiaría por nada ni un día de mi actual vida. “Consultamos más de 5 médicos en Rancagua y nadie supo decirnos el motivo” Karen y Jorge ¡Somos Karen y Jorge de Rancagua, nuestra niñita Sofía Amelia ya tiene 4 años! Estamos muy agradecidos con el Dr. Hugo Leiva, porque él nos descubrió nuestro problema de infertilidad. Consultamos más de 5 médicos en Rancagua y nadie supo decirnos el motivo por el cual no resultaba el embarazo. El doctor y su equipo de Clínica de la Mujer de Viña de Mar fue el único que nos realizó exámenes a los dos. A mí y a mi marido. Todo nuestro tratamiento de Fertilización In Vitro lo hicimos durante la pandemia, a puros permisos virtuales y con harto sacrificio, pero estamos felices, porque valió la pena. Nos resultó todo muy rápido y quedamos embarazados a la primera transferencia. El 13 de mayo del 2021 nació nuestra Sofía Amelia con 39 semanas. ¡Nos vino a revolucionar la vida para bien! Es una niña alegre, tranquila y muy lectora, a eso salió a su papá…de mi sacó el carácter y lo buena para bailar. Agradecemos al equipo de la Clínica, al Dr. Hugo Leiva que nos dio la confianza para seguir adelante cuando ya nos sentíamos derrotados, a las matronas que siempre nos apoyaron y a la psicóloga que también estuvo con nosotros siempre de principio a fin. Todos un siete y una gran familia ¡Los recordaremos por siempre! “Nos tocó ser padres en otra etapa de la vida”
Karen y Jorge
¡Somos Karen y Jorge de Rancagua, nuestra niñita Sofía Amelia ya tiene 4 años! Estamos muy agradecidos con el Dr. Hugo Leiva, porque él nos descubrió nuestro problema de infertilidad. Consultamos más de 5 médicos en Rancagua y nadie supo decirnos el motivo por el cual no resultaba el embarazo. El doctor y su equipo de Clínica de la Mujer de Viña de Mar fue el único que nos realizó exámenes a los dos. A mí y a mi marido. Todo nuestro tratamiento de Fertilización In Vitro lo hicimos durante la pandemia, a puros permisos virtuales y con harto sacrificio, pero estamos felices, porque valió la pena. Nos resultó todo muy rápido y quedamos embarazados a la primera transferencia. El 13 de mayo del 2021 nació nuestra Sofía Amelia con 39 semanas. ¡Nos vino a revolucionar la vida para bien! Es una niña alegre, tranquila y muy lectora, a eso salió a su papá…de mi sacó el carácter y lo buena para bailar. Agradecemos al equipo de la Clínica, al Dr. Hugo Leiva que nos dio la confianza para seguir adelante cuando ya nos sentíamos derrotados, a las matronas que siempre nos apoyaron y a la psicóloga que también estuvo con nosotros siempre de principio a fin. Todos un siete y una gran familia ¡Los recordaremos por siempre!
Andrés y Javiera
Somos padres de Ailanny, una bebé hermosa que ya tiene 3 meses, nació el 11 de octubre y está sanita. Nos tocó ser padres en otra etapa de la vida, Javiera con 40 y yo con 49 años. Nos conocimos por nuestras familias, en un viaje que realicé a Chile, ya que estoy radicado en Canadá hace 20 años. Nuestro flechazo fue inmediato, Javiera ya tenía dos hijos anteriores y yo no. Pasado algún tiempo decidimos formar familia y nos llegó el dato de Clínica de la Mujer en Viña del Mar por un amigo cercano. El Dr. Óscar Espinosa se portó un 7, nos realizó exámenes a los dos. Javiera debió bajar 17 kilos en muy poco tiempo, pero con mucha fuerza y determinación, lo logró. Fuimos a un In Vitro, ya que Javiera se había operado para no tener más hijos y esa era nuestra única opción. Recuerdo que el 11 de octubre de 2024 fui a dejar la muestra de espermios a la clínica y el 11 de octubre de 2025 nació nuestra bebé por la gracia de Dios. Nos resultaron 8 embriones y en el proceso al final quedamos con 3, pero solo 1 era viable con una condición en sus genes que se llama mosaico. No sabíamos qué era y a qué se refería con eso y recuerdo que tuvimos una reunión con una genetista brasileña recomendada por el mismo doctor Espinosa, ella nos explicó todo y tomamos la decisión de transferir. Mi hija nació muy bien y nos cambió la vida como familia, yo fui papá por primera vez y estoy enormemente agradecido con el equipo de la clínica de la mujer y con los doctores. Soy un hombre muy creyente y con Javiera pasamos siempre que podemos y viajamos a Lo Vásquez a orar por nuestras familias. Damos este testimonio, porque sabemos que hay muchas parejas pasando por lo mismo y muy poca información de la fertilidad, de los tratamientos y alternativas. Nuestra hija es un milagro de Dios y la adoramos con todo el corazón, ese naranja que elegimos para simbolizar en nuestros estados de WhatsApp todo este proceso y que vivimos con reserva, pero que ahora queremos compartir y contar.
Alejandra y Rodrigo
Cuando llegamos a la Cínica de la Mujer en Viña, ambos ya teníamos 39 años y un recorrido bastante largo por varios centros de fertilidad. Un diagnóstico errado y la necesidad de bajar mi peso de manera importante, lo que nos obligó a realizar una manga gástrica. Superadas algunas dificultades, buscamos por redes alternativas y nos llamó la atención la Clínica de la Mujer. Somos de Santiago y a pesar de tener que viajar a la 5ta región, supimos siempre que valía la pena y compensaba la decisión, el lugar escogido. Nuestro doctor especialista fue Óscar Espinosa, quien hasta el día de hoy realiza todos mis controles ginecológicos. Nada que decir, un siete como médico y persona, amoroso, cercano, muy preocupado. A mis 39 años yo ya tenía baja reserva ovárica, aunque Rodrigo estaba muy bien con sus exámenes. Fuimos a tratamiento de alta complejidad y el embrión elegido fue transferido un 22 de mayo de 2024. El día de nuestra transferencia fueron todos un amor, profesionales y cercanos a la vez, pero la matrona Fabiola ayudó a que ese día fuera tan especial, ese momento quedará guardado en nuestros corazones para siempre, el día que nos embarazaron de nuestro Noah la música, el amor, la paciencia, la contención es algo hermosamente logrado. El 11 de febrero de 2025 nació nuestro bebé y está cercano a cumplir 1 año. Pesó 3 kilos 825 gramos y midió 56 cms. Su nombre ´Noah’ significa Esperanza, Protección y Renovación. Es nuestra luz y alegría. Dios nos acompañó en este proceso y estamos convencidos de que este es un regalo de él, utilizó a cada persona de la clínica para hacer este sueño realidad. ¡Muchas gracias siempre a todo el equipo de clínica de la mujer por hacer todo lo posible!
Clara y Gustavo
Nos falta muy poquito para tener a nuestro bebé somos una pareja joven de Limache, yo tengo 30 años y mi marido 35. Nos colocamos en campaña ya hace unos 3 años sin resultados. Yo tenía una obesidad y atribuimos a eso la falta de embarazo, por eso me operé y bajé de peso, pero aun así, el embarazo no llegaba. Supimos de Clínica de la Mujer de Viña del Mar por unos amigos y fuimos directo a Fertilización In Vitro utilizando el Bono PAD de Fonasa de gran ayuda en la parte económica. Mi aspiración para sacar óvulos fue en octubre de 2024 y realizamos 2 transferencias las que terminaron mal, una resultó en embarazo, pero terminó en un aborto espontáneo y la otra también fallida. En ese momento, el Dr. Pablo Hernández-Rudnick de la misma Clínica de la Mujer, tomó nuestro caso y descubrió una causa probable de infertilidad en mi útero, lo que podría haber estado influyendo en las pérdidas. La 3ra transferencia la realizamos después de que él mismo me operó y resolvió ese tema en el útero a principios del 2025…y quedamos nuevamente embarazados, ahora con mucha cautela y con sentimientos encontrados de una felicidad contenida, por todo lo que habíamos pasado. El tiempo fue avanzando y ya estoy a punto de tener a nuestro bebé, mi marido también muy emocionado. Esperamos con ansias a nuestra guagüita que será hombre. Agradecemos todos los días el haber llegado a la Clínica, nos atendieron muy bien, desde el señor canosito y de ojos claros de la puerta, hasta las chiquillas de recepción, las matronas, para que decir el doctor Pablo Hernández-Rudnick, quien nos dio toda su contención y apoyo, disponible para nosotros 24/7, nos dio su correo, WhatsApp, les escribíamos nuestras dudas y siempre contestaba. Ahora a punto de tener a nuestro bebé, recordamos todo lo vivido y estamos seguros que el camino recorrido y cada lágrima derramada, valió la pena.
Jessica y César
Desde los 20 intentaba quedar embarazada con César, pero no teníamos resultados. Realizamos 4 Inseminaciones en el Hospital, todas fallidas. En ese momento ni hablar de los costos de un In Vitro, no existía PAD Fonasa. En pleno proceso de tratamiento, quedé embarazada de manera natural y a los 5 meses perdí al bebé. Fue muy traumático para los dos. Con 24 años había hecho un embarazo ectópico que me llevó a urgencia, donde me sacaron una trompa y un ovario. En el 2019 y habiendo pasado un par de años, lo intentamos nuevamente en un Centro de Valparaíso, pero esta vez fue por Fertilización In Vitro. Teníamos 2 embriones y ¡estábamos felices! La 1ra transferencia no resultó, la 2da tampoco. Con el ánimo por el suelo, dejamos pasar el tiempo. Un día nos encontramos con el Dr. Pablo Hernández-Rudnick, quién nos había visto en el Hospital y decidimos intentar otra FIV en Clínica de la Mujer. Tomamos hora y desde ahí en adelante, todo fue diferente, el trato como equipo y personal, fue muy distinto a lo que habíamos vivido antes. Recuerdo que Sole nos dijo “Tomen esta carpeta y guárdenla, es un nuevo comienzo” y así fue. Optamos al Bono PAD gracias a mi buena reserva ovárica, antes, el doctor me había operado de endometriosis y César por su lado, estaba con los espermios en calidad y cantidad normales. Resultaron 5 embriones y en la 1ra transferencia todo volvió a ser ilusión. La beta resultó negativa. Se nos vino el mundo abajo y el doctor decidió esperar y hacer exámenes nuevamente. Me descubrió un hipotiroidismo que podría haber estado influyendo en la ausencia de embarazo. En la 2da transferencia, el monitoreo del endometrio fue con ecografías casi diarias, acá el apoyo de la matrona Raquel fue fundamental. Se transfirieron 2 embriones y ¡por fin la beta salió positiva! A las pocas semanas se perdió un embrión y debí guardar cama por 4 meses, luego de ese período, todo volvió a la normalidad. Agustín nació un 26 de junio, sanito y grande, 3 kilos 600 y 50 cms. Hoy tiene 9 meses y lo tuve a mis 39 años. ¡Nos cambió la vida y estamos muy agradecidos del doctor, de su equipo y de toda la Clínica!
Victoria y Álvaro
Llevamos 15 años juntos y hace 7 decidimos que queríamos volver a intentar a ser padres. Digo volver a intentar, porque a mis 27 años, tuve un embrazo ectópico que duró 2 meses y que me costó la trompa derecha. Somos de Iquique y acá no hay especialistas, por lo que, para buscar ayuda, fuimos a Antofagasta y a Santiago, intentamos consultar, pero finalmente no hicimos tratamiento. Yo pesaba en ese tiempo 130 kilos, por lo que todos los médicos me indicaban bajar de peso antes de intentar un embarazo, así en 2023 me realicé una manga gástrica y llegué a pesar 60 kilos. Dejamos pasar el tiempo y en mayo de 2025 caí en una depresión terrible, mi psicóloga de siempre me derivó a otra profesional más especializada en temas de salud mental y fertilidad, María de los Ángeles Cereceda de Clínica de la Mujer y comenzamos sesiones on line. En mi camino de sanación y cuando ya estaba estable emocionalmente, descubrimos que no tenía cerrado el capítulo de ser mamá y ella me recomendó a los médicos de la clínica. Utilizamos el Bono PAD FONASA para Fertilización Asistida, porque yo contaba con buena reserva ovárica y Álvaro con sus exámenes normales. Nos atendimos con el Dr. Óscar Espinosa, quien nos explicó todo con detalle. La transferencia fue en diciembre de 2024 y llegué muy confiada. Antes comí papas fritas, me hice acupuntura, usé calcetines con piñas y entré a pabellón, salí -y al otro día- me sentí embarazada. El día 7, me hice 3 test de embarazo y resultaron positivos. Luego al terminar la betaespera, realicé el examen de sangre ¡y estaba súper embarazada! El 23 de septiembre nació nuestra Aurora Isabella, hermosa y sanita. Ella nos está enseñando a ser papás, la adoramos y es la luz de nuestras vidas. Quisimos dar este testimonio, porque la fe mueve montañas, nunca pierdan la esperanza de llegar al lugar indicado, transiten por este camino sin miedo y siempre con mente positiva. A pesar de la espera, el sacrificio y las lágrimas, el sueño de ser padres puede cumplirse”
Nataly y Mayron
Somos Nataly y Mayron, una pareja de Santiago que esperó por más de 5 años la existencia del PAD Fonasa de Fertilidad, para poder hacer crecer nuestra familia. Muy joven tuve a mi hijo Dylan que hoy tiene 15 años y luego nació la idea de tener otro hijo junto a Mayron mi marido, pero a pesar de ser tan jóvenes, los intentos no dieron resultado. En el 2019, cuando tenía 22 años, me embaracé de manera espontánea, pero a las semanas lo perdimos. Buscamos alternativas y dimos con el Dr. José Antonio Moreno que en ese tiempo atendía en un Hospital en Santiago, él nos explicó todo y las posibles causas del problema. Esperamos 5 años a que Fonasa creara el PAD de Fertilidad y realizamos una Fecundación In Vitro en Clínica de la Mujer en Viña del Mar, donde seleccionaron los mejores espermios de Mayron para hacer el tratamiento. La primera transferencia en abril de 2023 no resultó y la segunda sí, quedando embarazados de nuestro hijo Cristóbal, nacido el 2 de enero del 2024. Estábamos felices y contentos con esta nueva oportunidad de familia. El año pasado, decidimos realizar una 3ra transferencia, que resultó en un nuevo embarazo. El viernes 21 de agosto nació Agustín, nuestro tercer hijo. Tiene recién 1 semana de nacido y ha sido maravilloso. Estamos muy agradecidos de todo este proceso que ha durado 8 años, pero que valió la pena. El equipo de la Clínica de la Mujer en Viña del Mar, el doctor José Antonio Moreno, las matronas, en especial Raquel, siempre han sido parte fundamental de nuestra historia. Hemos creado un vínculo emocional que agradecemos con profundo amor. Los visitamos de manera frecuente y hoy que Agustín cumplió 1 semana, quisimos dar nuevamente nuestro testimonio. Siempre agradecidos, Nataly y Mayron, una Familia Clínica de la Mujer. Pamela
Pamela
La vida me regaló a este guatón exquisito que se llama Nicanor. Nació el 29 de julio y ya tiene 2 meses. Mi historia con la fertilidad comenzó a los 36 años, cuando mi ginecólogo el Dr. Francisco Kaplan, me recomendó congelar óvulos. Mirando hacia atrás, nunca imaginé que esa decisión me permitiría cumplir mi sueño de ser mamá ocho años después. En ese tiempo no se hablaba mucho del tema, pero mi médico sí conocía esta posibilidad y me recomendó Clínica de la Mujer, una de las primeras en realizar tratamientos de fertilidad en la región de Valparaíso. Tuve un par de relaciones amorosas en mi vida, pero ninguna prosperó como para proyectarme con una familia, por lo que decidí tomar el camino de la fertilidad de manera individual. Al donante lo escogí entre varias alternativas ofrecidas por la clínica. Me fijé, principalmente, en sus antecedentes médicos, información que revisé en detalle. Realicé un estudio genético a mis embriones resultantes y solo uno salió viable. Luego vino la transferencia y, después de 12 días de beta espera, llegó el momento de hacer el examen. Todo había ocurrido muy rápido ¡estaba embarazada! Siempre quise ser mamá y tuve el apoyo de toda mi familia, por lo que nunca me he sentido sola. En este sentido el rol del equipo de la clínica también fue fundamental. Agradezco a la matrona Soledad Plaza de los Reyes, quien me ayudó e incentivó a realizar la Fertilización In Vitro. También al Dr. Óscar Espinosa, quien siempre fue muy profesional y humano. Estuvo pendiente de mi proceso 24/7. ¡Gracias Óscar, sin ti nada de esto hubiese sido posible! Mi embarazo fue tranquilo, sin molestias y tuve a Nicanor por cesárea programada. Estoy feliz y viviendo esto como un regalo maravilloso. Si tuviera que dar algún consejo, les diría a todas esas mujeres que tienen miedo o que no saben si van a poder con la maternidad que confíen en ese deseo y en las redes que puedan construir. El amor da una fuerza enorme para enfrentar este camino, y cuando existe ese deseo profundo de ser mamá, vale la pena intentarlo. Para mí ha sido la experiencia más linda de mi vida y soy inmensamente feliz junto a mi guatón.
Antonieta
Soy Antonieta y a los 25 años me detectaron un tumor cerebral, recibí terapia de radiación y lo superé, sin embrago, el oncólogo que me trataba, me dijo que quedaría con secuelas de radioactividad en mi cuerpo durante 10 años… En el 2019 me casé, intentamos embarazarnos de manera natural, pero nada ocurrió. Decidí pedir ayuda y me recomendaron Clínica de la Mujer y al Dr. Jesús Lizardo, excelente profesional y parte del equipo de Medicina Reproductiva de la clínica. Me solicitó varios exámenes y descubrí que tenía una reserva ovárica baja, pero no quise renunciar a ser mamá y comenzamos por lo más simple que eran los medicamentos orales, luego inyectables y luego inseminación intrauterina, pero nada resultó. Ya con 37 años intenté una Fertilización In Vitro, en agosto de 2020 se realizó la transferencia de mi embrión al útero, había sido un camino difícil y al poco tiempo me separé. Luego de 12 días el Dr. Lizardo confirmó mi beta positiva ¡estaba feliz y emocionada! Tuve un embarazo muy bueno, solo subí 6 kilos, me cuidé mucho y estuve con licencia preventiva por Covid. Desde el día 4 de mayo de 2021, cuando nació mi hijo, la vida ha sido maravillosa, Joaquín ya tiene cinco años y está en prekínder del colegio Marista Champagnat de Villa Alemana. Gracias a Dios es un niño completamente normal, sano, su desarrollo psicomotor está avanzado para su edad, es muy cariñoso, preocupado de su familia (mis papás y hermana), curioso, con excelente memoria, muy inteligente. Le gusta mucho bailar y cantar. El doctor Lizardo sigue siendo mi médico, ha visto todo el desarrollo de Joaquín. Agradezco siempre a Dios por todo, siento que la vida me dio una segunda oportunidad y me regaló el ser mamá a pesar de haberlo pasado mal con una enfermedad tan compleja y por encima de todas las dificultades. Si tuviera que dar algún consejo a aquellas mujeres que están atravesando por una situación similar, les diría que tengan fe, hoy la medicina te da la posibilidad de congelar óvulos antes de un tratamiento de cáncer y eso aumenta infinitamente las posibilidades de un embarazo a futuro.
Andrea
Soy mamá de Bruno, un niño precioso que sabe que fue traído a este mundo porque me implantaron un huevito, pues a los 15 años supe que mis ovarios no se habían alcanzado a formar y me dijeron que no podría tener hijos nunca. Pasó mucho tiempo y cumpliendo 40 años, cuando ya habíamos renunciado con Néstor a la posibilidad de ser papás, nos encontramos con el Dr. Patricio Masoli. Él nos comentó de un tratamiento de fertilización in vitro juntando los espermios de mi marido con óvulos de una mujer joven, y decidimos arriesgarnos, aunque sin esperar mucho. Lo increíble fue que al primer intento resultó ¡No lo podía creer! En menos de 6 meses de haber iniciado el proceso, estaba embarazada. Todo resultó perfecto y desde un principio el equipo de la clínica nos acogió muy bien. Han pasado 13 años desde que Bruno llegó a este mundo, y la posibilidad de ser padres cambió nuestras vidas, nos sentimos completamente realizados. Si tengo que decir algo respecto a la ovodonación, es que nunca ha sido tema para mí. Siendo muy sincera, uno olvida completamente que el embrión fue formado con material genético de una donante a quién le estoy muy agradecida. Durante 9 meses mi hijo creció, se desarrolló y nació de mí. Hoy es muy sano y un deportista súper dedicado, juega waterpolo en un Club de Valparaíso y es como cualquier niño de su edad. Mi prioridad ha sido siempre darle lo mejor y cuidarlo como nunca, porque siento que fue un regalo, que nunca me esperé, pero que llegó para cambiar nuestras vidas.
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REDLARA, Red Latinoamericana de Reproducción Asistida. Institución científica y educacional que agrupa a más del 90% de los centros especializados en técnicas de reproducción asistida en América Latina.
SOCMER, Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva, tiene por finalidad contribuir al estudio, progreso, desarrollo, perfeccionamiento y divulgación científica en el área de la Medicina Reproductiva.
ESHRE, Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, organización internacional dedicada a promover la investigación, la enseñanza y la práctica clínica en el campo de la biología reproductiva y la fertilidad.
European Sperm Bank, ayudamos globalmente a concebir con semen de donante. Con más de 19 años de experiencia, acompañamos a las familias en su camino a la paternidad.
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